|
Se expanden los casinos de indígenas
Los serenos bosques de Nueva Inglaterra no parecen ser
el lugar más idóneo para establecer ostentosos casinos estilo
Las Vegas. Sin embargo, Foxwoods y Mohegan Sun, dos casinos
indígenas de Connecticut, se han establecido como el centro de
juego de la región. Ambos casinos ejemplifican el crecimiento
del negocio del “juego tribal” los casinos controlados por
tribus indígenas estadounidenses en todo el país.
Más de 400 instalaciones de juego en 28 estados generaron el año
pasado 18 mil 500 mdd en ingresos netos, de acuerdo con la
National Indian Gaming Association.
En comparación, los casinos de Nevada generaron 10 mil 600 mdd
en 2004, de acuerdo con el Consejo de Control de Juego de
Nevada.
Foxwoods y Mohegan Sun serán más exigentes en la diversificación
de sus negocios. El mes pasado Foxwoods marcó la pauta en una
expansión de 700 mdd que incluirá más lugares de reunión,
restaurantes e instalaciones de entretenimiento, como parte de
un esfuerzo por convertirse en un destino de negocios y de
esparcimiento. El proyecto es parte de una renovación de 300 mdd
llevada a cabo este año, la cual incluye dos nuevos campos de
golf.
Otros casinos manejados por tribus indígenas también están
tratando de añadir hoteles, restaurantes y tiendas. Los ingresos
no provenientes del juego en los casinos indígenas aumentaron 16
por ciento , a 2 mil 100 mdd el año pasado, de mil 800 mdd en
2003, de acuerdo con el reporte de 2004 de la industria indígena
del juego realizado por el economista Alan Meister, de Analysis
Group.
Mohegan Sun también se está expandiendo. Se asoció con tribus de
los estados de Washington y Wisconsin para desarrollar y
administrar los casinos. También adquirió este año el hipódromo
Pocono Downs en Pennsylvania, en 280 mdd, para expandir su
alcance fuera de Nueva Inglaterra. “A largo plazo no queremos
ser una compañía con un solo activo”, señaló Bill Velardo,
director general de la Autoridad de Juegos de la Tribu Mohegan.
Aunque los casinos indígenas de Connecticut están ampliando sus
negocios, todavía están construyendo una base de clientes de
ciudades cercanas como Boston y Nueva York, ambas a
aproximadamente dos horas de distancia.
“Wall Street considera que este es un mercado de 4 mil mdd”,
comentó Robert DeSalvio, vicepresidente de Mercadotecnia en
Foxwoods. “Nosotros creemos que hasta ahora hay una tasa de
penetración de 37 por ciento “.
El aumento en los negocios indígenas presenta al mismo tiempo
una amenaza y una oportunidad para los operadores nacionales de
casinos. Las Vegas a mostrado que puede ser bastante flexible.
Pero fuera de la meca del juego de Nevada algunos casinos se han
visto perjudicados por la proliferación de los controlados por
indígenas, particularmente en California, donde en 2000 los
votantes aprobaron una propuesta que autoriza la construcción de
casinos estilo Las Vegas en tierra tribal.
No obstante, algunos operadores como Harrah`s se han unido a las
tribus indígenas de Estados Unidos para planear casinos en
California y en las montañas Catskills de Nueva York.
Sin embargo, todavía hay varios obstáculos a superar para poder
crecer. Las tribus enfrentan un largo y arduo proceso para
obtener reconocimiento federal.
Una maraña de burocracia estatal y federal podría añadir años a
la espera para establecer un casino. Los casinos indígenas
atraen a los operadores porque pueden ser especialmente
lucrativos. Los ingresos originados por el juego en tierras
soberanas del pueblo indígena no son gravadas debido a la ley
reguladora del juego entre la población indígena, de 1988, que
permite que las autoridades tribales utilicen el juego para
promover el desarrollo económico.
A pesar de estar exentos de ciertos impuestos, las leyes obligan
a los casinos tribales a formar “pactos” con los estados para
compartir un porcentaje de los ingresos.
Foxwoods, por ejemplo, aporta a Connecticut cerca de 25 por
ciento de sus ingresos provenientes de las máquinas
tragamonedas.
Los casinos también pueden proveer el tan necesitado impulso
económico. Los Mashantucket Pequots, dueños del casino Foxwoods,
estuvieron a punto de desaparecer el siglo pasado.
Actualmente, de 700 a 800 Mashantucket Pequots viven en
reservaciones de Connecticut. El dinero generado por Foxwoods
los ayuda a financiar un centro comunitario, una oficina de
correos, un departamento contra incendios, una corte y un museo
de 200 mdd en el que se exhibe la historia de la tribu. No
obstante, el éxito del Foxwoods y del Mohegan Sun es
excepcional.
|