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40 por ciento de los adictos al juego es menor de 30 años
A partir de 1980, el juego compulsivo (ludopatía) fue
considerado como una enfermedad para la Organización Mundial de
la Salud (OMS). Actualmente se percibe un incremento de esta
afección en los jóvenes: se calcula que el 40% de los jugadores
en recuperación no llega a los 30 años.
En una iniciativa para tratar y prevenir la enfermedad, la
Provincia lanzó hace un mes un programa de prevención y atención
al juego compulsivo, que ya cuenta con 45 pacientes. Según el
programa bonaerense la mayoría de los jugadores se iniciaron de
jóvenes, pero recién después de los 41 años reconocen la
enfermedad.
Los números así lo demuestran: el 65,30% de los pacientes tienen
entre 41 y 70 años (el 34,69% tienen entre 41 y 55 años,
mientras que un 30,61% entre 56 y 70). Además, el 52% llama por
iniciativa propia para tratarse.
Los centros de recuperación se encuentran en Tandil, Mar del
Plata, Vicente López y La Plata. Y para comunicarse se habilitó
una línea gratuita, el 0800-444-4000. Están coordinados por
Instituto Provincial de Lotería y Casinos, a cargo del
interventor Franco La Porta.
En 67,35% de las personas que llamaron reconoce jugar
diariamente. El 36,73% dice jugar en mayor medida a
tragamonedas; el 22,45% corresponde a la ruleta y el 20,41% al
Bingo, mientras que el 10,20% a la quiniela.
El 51% de llamadas fueron realizadas por hombres y el 49%
restante por mujeres. Los hombres desarrollan su adicción a los
juegos que impliquen estrategia o competición con otras personas
(el póker o el blackjack), mientras que las mujeres son
propensas a juegos solitarios que no impliquen relaciones
personales (tragamonedas o bingo).
José Contartese, director del programa de recuperación, explicó
a Hoy que “se trata de un programa pionero en el país, por su
característica de trabajo en red, las estadísticas que se van
relevando y sirven para conocer la problemática del juego en la
provincia de Buenos Aires”. Agregó: “Además sirve para
instrumentar las herramientas necesarias para proteger la salud
de los bonaerenses”.
Diversión o trastorno
El juego se considera una diversión cuando hay un control y un
goce en el acto en sí, mientras que deja de serlo cuando la
persona pierde su libertad de decisión e implica descontrol y
sufrimiento.
La transición es imperceptible, como sucede con todas las
adicciones. Una vez generado el problema, la dependencia
prospera y se perpetúa por la concurrencia de mecanismos
derivados de la propia dependencia.
En 1979, la Asociación de Psiquiatría Americana (APA) la incluyó
en el manual diagnóstico estadístico de los trastornos mentales
(DSMIII). Finalmente, la ludopatía se considera oficialmente una
enfermedad desde 1980, cuando la OMS la reconoció como tal.
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