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Siete bingos clausurados este año
El director general de Tributos afirma que lo único que
persiguen es que las asociaciones que realizan de forma habitual
estos juegos de azar legalicen su situación. Siete bingos
populares han sido clausurados en lo que va de año por
funcionarios de la consejería de Hacienda de la Comunidad
Autónoma por no contar con la correspondiente autorización
administrativa para realizar esta actividad de juego.
Entre las sociedades que han sufrido estas clausuras se
encuentra el Ateneo Cultural y Recreativo de al pedanía de Santo
Ángel, así como otras asociaciones murcianas.
El director general de Tributos de la consejería de Hacienda,
Miguel Ángel Blanes, afirma que además de en Murcia, se han
clausurado bingos populares que se celebraban en Cartagena y el
Mar Menor, “las zonas en las que más tradición hay de esta
actividad”.
Blanes asegura que no se están endureciendo las medidas contra
la celebración de estas actividades de juego sin autorización
administrativa, sino lo que se busca es que aquellos colectivos
que organizan estos juegos de forma frecuente cumplan con la
normativa vigente.
En este sentido, el director general explica que “no solemos
actuar en el caso de que algún colectivo realice una rifa
puntual, sino contra aquellos que ya cuentan con una estructura
y realizan las actividades de juego con frecuencia, como puede
ser el caso del Ateneo de Santo Ángel en el que tenían una
logística importante como es una máquina de extracción de bolas
y un panel anunciador de los números que iban saliendo”.
De hecho, en la mayoría de las clausuras de bingos populares que
ha realizado la consejería de Hacienda este año, los
funcionarios han requisado las máquinas para el juego, pero en
el caso de Santo Ángel sólo pudieron precintar el sistema de
extracción de bolas porque se encontraba anclada el suelo.
Asimismo, el director general de Tributos, competente en materia
de juego, afirma que la mayoría de los expedientes que abren por
realizar bingos populares sin autorización administrativa,
concluyen simple apercibimientos o en pequeñas sanciones
económicas.
“En casi todos los casos no consideramos que se esté realizando
una acción de juego ilegal con ánimo de lucro, sino una
actividad alegal, ya que se incurre en la infracción por
desconocimiento de la ley. Además, estos bingos populares no se
suelen realizar con un claro ánimo de lucro”, apunta Blanes.
Sin embrago, en aquellas ocasiones en las que se observa una
conducta dolosa por parte de los organizadores de los bingo o
son reincidentes, las sanciones no son tan ‘blandas’.
Desde la dirección general de Tributos aclaran que acciones de
clausura como la del bingo del Ateneo Cultural de Santo Ángel no
tienen un fin lucrativo o sancionador, sino que simplemente se
busca mantener las actividades de juego dentro de la legalidad
vigente.
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