Casino onLine

 

   MENÚ

 

Home

Favoritos

Contacto

Directorio

Buscar

Mapa del Sitio

Página de Inicio

Publicitar

   NAVEGACIÓN

 
Bingo onLine
Bingos de España

Bingos por País
Casino onLine
Casinos de España
Casinos por País
Diccionarios de Juegos

Ganadores

Jackpots Progresivas
Noticias de Casino onLine
Poker onLine
Trucos y Reglas de Casino
Wallpapers Casino Gratis

   CASINOS TOP

 
Casino Cameo (p/Mujeres)

Casino Carnival
Casino del Rio
Casino Tropez
Club Dice Casino
Europa Casino
Prestige Casino
Titan Poquer
Vegas Casino

   DESCARGAS

 
Casino Cameo (p/Mujeres)
Casino Carnival

Casino Del Río

Casino Tropez

Casino On NET 888

Club Dice Casino

Europa Casino

Prestige Casino

Titan Poker

Vegas Red

   WEBS AMIGAS

 
Casino onLine
Sin Anestesia
Noticias Casino onLine

Publicidad Gratis

Trucos de Casino

   WEBMASTERS

 
ADD tu Web de Juego

Recursos Webmasters

Sistemas de Afiliados

Pagos Seguros

 

 

Descarga de Casino Sugerida !!

Casino onLine. Descarga Gratis mas de 60 Juegos del Casino para Jugar onLine o desde tu PC. Podrás jugar con Dinero virtual. Incluye desde ruleta y poker hasta el Blackjack, pasando por máquinas tragamonedas y mucho más. Disponible en mas de 10 idiomas incluyendo el español.

 

Sammy Davis Jr. es Mr. Entertainment

 

Hasta el apogeo de Michael Jackson no se había vuelto a ver encima de un escenario algo parecido a Sammy Davis Jr., un vendaval que irrumpía como una marioneta sin control, creando la impresión inquietante de que era capaz de hacer todo mejor que nadie, excepto contener su ímpetu o restringir la entrega a una rutina sobrehumana de canto, baile, música y comedia.

Su silueta en actitud danzante terminó convertida en símbolo de la época de oro del espectáculo unipersonal, pero, además de la compulsión a exhibir su virtuosismo en clubes y casinos a lo largo de una carrera que duró casi lo mismo que su vida -sesenta y cuatro años; el jueves se cumplen ochenta del nacimiento-, Davis hizo muchas películas, algunas de ellas dramáticas, algunos musicales en Broadway -”Mr. Wonderful”, “Golden boy”, “Paren el mundo que quiero bajar”- y firmó autobiografías con títulos ideales para libros de autoayuda: “Sí, puedo” y “¿Por qué yo?”.

También publicó más de cincuenta álbumes, algunos enrarecidos por las imitaciones, monólogos, tap dancing y solos de batería habituales en sus shows y otros por repertorios country o soul poco apropiados a su personalidad, pero hubo muchas producciones excelentes, con grandes temas y buenos acompañamientos, que no sirvieron para que se lo reconociera como solista en el mismo nivel de Nat Cole, Ray Charles o sus compañeros de patota Frank Sinatra y Dean Martin.

Lo impidió la misma versatilidad que le dio fama; esa cualidad de “dinámico actor-bailarín-cantante-humorista” que servía para identificarlo con diversión y despliegue físico lo descalificaba para baladas, aunque fuera capaz de interpretarlas a la perfección y lo demostrara en discos de un intimismo desacostumbrado en su momento, acompañado sólo por un guitarrista -Mundell Lowe o Laurindo Almeida- y expresándose con sencillez y discreción extremas.

Tampoco ayudaron a que se lo tomara en serio como cantante su fisonomía angular, la nariz deformada a golpes en el servicio militar, el ojo izquierdo perdido en un accidente ni la facilidad para la provocación que lo convirtió en un favorito de la prensa escandalosa, a la que alimentó con alborotos impropios de un negro en los años cincuenta, como fueron convertirse a la religión judía, un romance con Kim Novak que casi le cuesta la vida y su casamiento con otra actriz, no tan conocida, pero más blanca y rubia.

El dato de que Capitol, el sello más astuto en materia de vocalistas, no supo qué hacer con Sammy Davis Jr. en 1949 y debieron pasar cinco años hasta que otra grabadora -la misma que estaba prosperando con el rock and roll de Bill Haley- lo aceptara, confirma que se trataba de una anomalía entre las nuevas figuras de mediados del siglo pasado: un artista desafiantemente negro en su apariencia que no sonaba como tal y prefería la técnica de los crooners de origen italiano, no venía de la radio ni tenía antecedentes en bandas bailables y era un negado para la blanda música popular del período.

Desconcertaba su actitud apabullante y la intención de hacer escuchar las canciones poco menos que a la fuerza, recursos aprendidos en muchos años de music hall -empezó zapateando a los tres, junto a su padre y un tío adoptivo- que también se notaban en los discos y les agregaban una intensidad excesiva.

* * *

Protegido a muerte por Sinatra, que -dicen- se aprovechó de él hasta en la última gira, pero lo hizo miembro de la pandilla de celebridades que dominaba el circuito del entretenimiento adulto con grandes números musicales en los años de John Kennedy, se convirtió en “Mr. Entertainment”, el representante supremo de un tipo de espectáculo que solamente superdotados eran capaces de protagonizar.

Abundan las filmaciones de Sammy Davis Jr. en acción, pero su enceguecedora personalidad escénica no deja oír la música, un rubro en el que también era genial y se disfruta mejor en discos, en especial los que grabó de madrugada en el Sands, acompañado por Sam Butera o la orquesta de Buddy Rich, y explican por qué la mañana de su muerte, en mayo de 1990, las luces de Las Vegas se apagaron por un rato en homenaje al hombre que no podía dormir y mejor que nadie representó el espíritu de esa ciudad. 

 

 

 

 

 

 

DESCARGA TOP    

Descarga Recomendada !!

Juega al Casino onLine con dinero virtual sin invertir dinero. Mas de 80 Juegos de Casino Gratis. Juega por diversión desde tu PC.
 

CASINOS ONLINE    

 

 

COPYRIGHT (C) 2006, CASINO PREMIOS .COM. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS