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Casino mágico: cómo invertir sin perder
Imagínate que vas de visita a un casino en Las Vegas,
te acercas a la mesa de “21″ y haces una apuesta de 100 dólares.
Pero las reglas de este casino son especiales: Cada vez que
pierdas una mano, te podrás quedar con tus 100 dólares. Si ganas
la mano, te pagarán 150 dólares. ¿Jugarías allí? Por supuesto
que sí, pues no puedes perder dinero. Qué bueno sería si
pudiéramos invertir en la bolsa de valores con las mismas
reglas, ¿verdad? Pues, en realidad, sí es posible si inviertes
en lo que se llama una Anualidad de Indice.
Una anualidad es una inversión que se hace en una compañía de
seguro. Aunque el hecho de que las anualidades se ofrecen por
este tipo de compañía, no contienen ningún elemento de seguro
sobre la vida del dueño de la cuenta. Las anualidades se ofrecen
mediante firmas financieras, agencias de seguro, bancos, y
planificadores financieros. Una anualidad tiene dos sabores
básicos: fija y variable.
La fija paga un interés garantizado que declara la compañía y
la cantidad que depositas en tu cuenta está garantizada a no
bajar de valor. Una anualidad variable no te garantiza el valor
de tu cuenta, a no ser en caso de tu muerte -tu beneficiario
recibirá por lo menos lo que depositaste en ella. En este tipo
de anualidad, tú escoges el tipo de inversión que deseas dentro
de un menú que te ofrece la compañía. Por lo regular, tus
opciones pueden ser conservadoras o agresivas, ya que tendrás
una variedad de fondos mutuos de donde escoger.
Una anualidad de índice pertenece al grupo de anualidades
fijas porque te garantizan que por lo menos ganarás un interés
mínimo en tu cuenta. Sin embargo, mientras que tienes esa red de
seguridad sobre tu depósito y algo de ganancias, este tipo de
anualidad ofrece un interés que resulta muy a menudo más alto
que el mínimo garantizado, ya que lo basa en el aumento de valor
de un índice por lo regular el índice del Standard & Poor’s 500.
Si el valor del índice sube, la compañía comparte ese aumento
contigo; si el valor del índice baja, tu cuenta está garantizada
y ganarás el interés que aparece en tu contrato. O sea, no
puedes perder dinero. Las anualidades de índice son muy
populares. En el 1996, más de $1.6 mil millones de dólares se
invirtieron en ellas. Hoy en día, se estima que esa cifra
alcanzará casi 10 billones de dólares.
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