|

Europa Casino Bonus
Indígenas operaban con casinos y donaban millones de dólares
a legisladores
El otrora turbio e influyente intermediario
republicano, Jack Abramoff, se declaró culpable ante los
tribunales, el pasado martes, de conspiración, evasión de
impuestos y fraude. Se trata de un conocido caso de tráfico de
influencias en Washington que amenaza con salpicar a una
veintena de legisladores, mayoritariamente republicanos, aunque
también demócratas. El asunto no sólo salpica al Congreso, sino
también a la Casa Blanca, que ya se ha apresurado a anunciar que
devolverá los 6.000 dólares de donación de Abramoff a la campaña
para la reelección del presidente Bush en 2004.
Jack Abramoff, un turbio personaje y poderoso miembro de un
grupo de presión de Washington, se declaro culpable el martes de
conspiración, fraude y evasión de impuestos, en un sonado caso
de tráfico de influencias que amenaza con salpicar a varios
líderes del Congreso de EE UU y a la Casa Blanca.
Abramoff se declaró culpable de varios cargos de corrupción que
pesan en su contra, según fuentes cercanas al proceso legal. Las
investigaciones se centran en parte en las actividades de
Abramoff como principal gestor de varias tribus indígenas que
operaban con casinos y que donaron millones de dólares a varias
campañas de legisladores.
El acusado aceptó cooperar con las autoridades en una extensa
investigación del Gobierno, que cobró importancia nacional, ya
que el caso por tráfico de influencias atrapó en su red a
legisladores mayoritariamente republicanos, aunque también los
hay demócratas.
Abramoff también aceptó declararse culpable de dos cargos
criminales ante las autoridades en el estado de Florida, como
parte de una investigación relacionada con la compra de varios
casinos.
Según las autoridades, el acuerdo alcanzado con la Fiscalía
permitiría que Abramoff haga declaraciones en contra de varios
líderes del Congreso, o sus asesores, que presuntamente
aceptaron sobornos de él o de sus clientes, a cambio de favores
gubernamentales.
La investigación del Departamento de Justicia, que está causando
gran nerviosismo en las altas esferas del poder en Washington,
abarca al menos a una veintena de legisladores y asesores del
Congreso, según fuentes oficiales.
Según las autoridades, Abramoff ofreció viajes, costosas
entradas a eventos deportivos, comidas en restaurantes de lujo,
y otros bienes a varios legisladores, sus familiares o asesores,
para intentar conseguir leyes favorables a sus clientes.
La asunción de su culpabilidad hace temer que Abramoff tire de
la manta a cambio de un trato más suave y eludir largos años de
cárcel. La pena por sus delitos es de 30 años que podrían
rebajarse a 11 o 9. Además, también prometió devolver 25
millones de dólares.
El asunto no sólo levanta suspicacias entre los miembros del
Capitolio. También en la Casa Blanca se sigue con preocupación.
Campaña de 2004
La campaña de reelección del presidente de EE UU, George W.
Bush, devolverá seis mil dólares que recibió del ya otrora
poderoso republicano, Jack Abramoff, informó ayer la Casa
Blanca.
El dinero que Abramoff dio a la campaña de reelección de Bush en
2004 será donado a la Asociación Estadounidense del Corazón.
La portavoz del Comité Nacional Republicano, Tracey Schmitt,
dijo que Abramoff, su esposa, y la tribu indígena Saginaw
Chippewa de Michigan, que él representó ante el Congreso,
donaron 2.000 dólares cada uno a la campaña Bush-Cheney de 2004,
y ese es el dinero que será devuelto.
Sin embargo, Abramoff recaudó al menos 100.000 dólares para la
campaña electoral de Bush -suma que le valió el calificativo
honorario de «pionero»-, principalmente a través de donaciones
privadas.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, insistió en que
Bush no conoce personalmente a Abramoff, aunque confirmó que
éste asistió a tres recepciones en la Casa Blanca.
Para ayer estaba previsto que Abramoff compareciera también ante
un tribunal en Miami (Florida), donde afronta cargos criminales
por la adquisición de varios casinos en 2000.
|