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Las apuestas en la Red «atrapan» a medio millón de españoles
Tenemos sólo una posibilidad entre 15 millones de
acertar los quince resultados de una quiniela futbolística si
hacemos una apuesta simple. Sin embargo, es mucho más sencillo
vaticinar que el Real Madrid ganaría el pasado sábado al
Espanyol y que el Valencia se impondría al Deportivo de La
Coruña en tierras gallegas. Por cada euro jugado, la victoria
del Madrid nos supondría 1,33 euros y el triunfo valenciano, 3
euros. Arriesgando una suma de 5 euros, la combinación de ambos
resultados implica obtener una cantidad cercana a los 20 y sólo
hace falta acertar dos partidos.
Parece fácil, divertido y el premio es inmediato. Las ganancias
suelen estar en consonancia con la cantidad que estemos
dispuestos a arriesgar, pero un golpe de suerte puede tenerlo
cualquiera. En septiembre un joven vasco ganó 173.000 euros
gastando sólo un euro tras acertar el ganador de 10 encuentros
de la segunda división francesa de fútbol.
En la actualidad estas casas de apuestas virtuales (interapuestas,
betandwin, miapuesta, ladbrokes, williamhill, eurobet...) se
anuncian a bombo y platillo en los principales diarios y
programas deportivos, pero hace tres años el boca a boca era el
medio transmisor por el que fue creciendo el número de
jugadores. Rafael, un joven madrileño de 27 años, comenzó
entonces su afición por las apuestas. «Alguien me contó y probé.
Es divertido y si tienes buen ojo ganas algo de dinero. La
verdad es que engancha un poquito, te picas. Normalmente apuesto
al fútbol, es más fácil que las quinielas, pero al final pruebas
con deportes de los que no sabes casi nada como el hockey sobre
hielo o el béisbol», comenta.
«La historia da muchas vueltas. Hace tres días gané 462 euros
apostando 30. Una vez me jugué 600 euros de mis ganancias y los
perdí. Supongo que mi saldo es desfavorable, calculo que en
estos años he perdido hasta 6.000 euros». A pesar de las cifras,
Rafael no es un jugador compulsivo. El apostante tampoco tiene
por qué estar abocado a perder a la larga. «Conozco gente, uno
es ingeniero de telecomunicaciones, que se gana la vida
apostando. Estudian todas las variables, revisan las
estadísticas... son casi profesionales y algunos se embolsan
hasta 12.000 euros limpios al mes», dice el joven.
Grandes beneficios. Aunque en España es un fenómeno que se ha
gestado en los últimos tres años, en otros países de nuestro
entorno -Gran Bretaña es la cuna de las apuestas- jugarse dinero
en acontecimientos deportivos es de lo más común. La Red ha
llevado a la intimidad de nuestra casa a las más prestigiosas
casas de apuestas. Entre apuestas, casinos «on line» o partidas
de póquer entre personas situadas a decenas de miles de
kilómetros, el mercado de los juegos de azar mueve 7.000
millones de euros anuales.
En sólo un año el mercado de las apuestas por internet se ha
duplicado y cada una de las principales páginas web dedicadas a
este sector cuentan en España con un volumen de cerca de 100.000
usuarios registrados que cada día intentan divertirse -y
lucrarse- jugando a ser vidente.
Un informe sobre juegos «on line» y apuestas realizado hace
cuatro años por la consultora Datamonitor estimaba que en 2005
habría 442.000 españoles registrados en una página de apuestas,
una proyección que se ha visto desbordada y que ha sorprendido a
las propias empresas de juego.
«Este año ha sido el boom de las apuestas en España, cada vez
más portales aterrizan en nuestro país. Este fenómeno empezó
tarde, pero funciona y la actividad ha crecido hasta un 70 por
ciento. Ya en 2004 se realizaron 6,3 millones de apuestas a
través de interapuestas, con una facturación de 171 millones»,
asegura César Paredes, responsable de esta compañía para España.
Fútbol, baloncesto, hockey... el abanico de apuestas posibles es
inmenso, pues también es factible intentar acertar quién sacará
el primer córner o si alguien se va a lesionar.
Sólo una de ellas (miapuesta.com) -y hay más de una veintena
disponibles en castellano-, contó el pasado mes de noviembre con
una audiencia de 173.000 usuarios. Otra de las páginas más
populares, betandwin, líder en Europa, tuvo en España 83.000
visitantes, según la última auditoría de la consultora
norteamericana Nielsen/ Netratings.
Quejas de ludópatas. Desde el punto de vista moral, los juegos
de azar en la red no tendrían por qué ser considerados ni más ni
menos nocivos que los que autoriza el Estado como la lotería,
los bingos o los casinos. Sin embargo, conforme este tipo de web
ha comenzado a promocionarse «a lo grande» también han surgido
los primeros recelos, relacionados principalmente con la
participación en los juegos de menores de edad, la tentación que
supone para el ludópata en rehabilitación y la seguridad a la
hora de gestionar datos bancarios y cobrar nuestras ganancias.
Sobre este último punto, no parece haber motivo de sospecha.
«Las asociaciones de internautas no hemos tenido quejas en este
sentido y cuando algo relacionado con internet funciona mal
recibimos aluviones de ellas. Son serios en el pago y,
particularmente en el campo de las apuestas deportivas, parece
que hay cierta trasparencia», afirma Víctor Domingo, presidente
de la Asociación de Internautas (AI).
Sin embargo, el pasado mes de agosto, una asociación de
ludópatas -la Asociación Centro Catalán de Adicciones Sociales-
presentó una denuncia ante la Fiscalía contra las web dedicadas
a las apuestas. Dos eran los principales motivos: no ofrecer
ninguna garantía a los jugadores a la hora de realizar alguna
reclamación a través de los tribunales, pues suelen operar en el
extranjero y en distintos paraísos fiscales, y carecer de
mecanismos para prohibir el acceso a jugadores en
rehabilitación, como hacen las salas de bingo o los casinos
convencionales.
Las compañías han tomado buena nota. «No nos interesa un cliente
que arruine a su familia. Cuando una persona pierde mucho dinero
le aconsejamos que contacte con un especialista. Buscamos gente
que se divierta», manifiesta César Paredes.
Las compañías comienzan a operar ahora con bancos españoles -lo
que además abarata las comisiones a la hora de retirar las
ganancias- y, en el caso de miapuesta.com, están en trámites
para someterse a la regulación de la Dirección General del Juego
de Cataluña, según explica Jordi Muro, director de operaciones
de miapuesta.com, quien añade que ya cuentan con mecanismos para
evitar el acceso a los ludópatas.
Respecto al auge que experimentan las casas de apuestas
virtuales, el psiquiatra Francisco Alonso Fernández, autor del
libro «Las nuevas adicciones» (Edit. Tea 2003), piensa que
«intensificar la oferta supone crear demanda y que en España el
número de ludópatas es mayor que en países de nuestro entorno
debido fundamentalmente a la liberalidad para establecer
instalaciones de juego como, por ejemplo, las máquinas
“tragaperras” de los bares».
«En el caso de internet, -prosigue el especialista- además de
prestar un gran servicio en muchos sentidos también es la gran
puerta de enganche al juego, las compras y al sexo virtual.
Desde luego es peligroso para los jóvenes».
Para Miguel Pérez, presidente de la Asociación de Usuarios de
Internet (AUI), «precisamente el acceso de niños y adolescentes
es preocupante. La, en ocasiones agresiva, publicidad (ingresas
20 euros y te regalan 50 más para apostar) y los “pop up”
(publicidades que emergen en la pantalla cuando se navega por
otra página) son dos factores que favorecen que los menores
caigan en el juego. Sólo hay que fijarse en la palabra clave:
“jugar”». Para Pérez la mejor solución es que los padres
instalen filtros que impiden el acceso a estas páginas y a otros
contenidos inapropiados para ciertas edades.
Control a los menores. Por su parte, las compañías de apuestas
mantienen en el caso de los menores el mismo argumento que con
las personas con problemas con el juego. «No son objeto de
negocio y ponemos todos los mecanismos de control posibles»,
explica Jordi Muro.
«Tenemos varios filtros. En primer lugar comparamos la
información de la ficha de registro con bases de datos bancarias
(DNI, nombre, dirección...) y, a la hora de cobrar los premios
todo se hace de forma nominal. Si el niño le ha robado la
tarjeta a su padre nunca verá el dinero, pues si se envía un
cheque éste será nominativo y si se hace una transferencia
bancaria el ingreso se efectuará en la cuenta del padre. Somos
empresas serias, cotizamos en bolsa, llevamos años operando y
nuestro negocio es a largo plazo, no nos interesa aprovecharnos
de menores, adictos al juego o incautos», concluye Muro.
El corredor de apuestas
El dinero que se percibe si gana uno u otro equipo o deportista
presenta importantes variaciones y nada se deja al azar. Las
casas de juego cuentan con corredores de apuestas especializados
en una liga, división o deporte concreto que deciden cómo se
pagarán las victorias. Heinz Patzelt, uno de los corredores más
veteranos de Interwetten (interapuestas) explica que «su trabajo
se basa en tener en cuenta factores como la situación actual de
cada equipo, los resultados históricos, lesiones, sanciones y un
poco de intuición personal». Estos profesionales mantienen un
estrecho contacto con los entrenadores, jugadores y utilleros,
cualquier detalle cuenta. Por ejemplo, si un futbolista no
atraviesa un buen momento en el plano personal. Sin embargo,
internet se ha convertido en la principal ayuda del corredor.
Uno de los consejos que ofrece Patzelt a quien se inicie en las
apuestas es que «la información es la clave, hay que estudiar a
fondo el partido. Cuanta más información, mejor. Podemos visitar
las webs de los equipos y sacar estadísticas de todo tipo. En
este momento, para quien se inicie en las apuestas lo mejor es
inclinarse a favor de equipos grandes en varios partidos
combinados. Es cierto que la cotización no será muy alta, pero
ganar es casi seguro. Ya llegará el momento de arriesgar más»,
explica.
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